lunes, 22 de septiembre de 2008

Instalando Win XP y Ubuntu: Primer intento

En la entrada pasada platiqué un poco acerca de la razón por la cual me voy a aventurar a hacer algo que no había intentado antes: instalar Linux y Windows en la misma PC y tener a ambos disponibles para correr el que yo quiera usar.

Bueno, este es el resultado del primer intento:

A manera de referencia y por si a alguien le sirve mi experiencia, he aquí los pasos seguidos para lograr tan catastrófico resultado.

Pero antes de enumerar los pasos de lo que no se debe hacer, debo decir que ejecuté las recomendaciones de la documentación oficial proporcionada por la comunidad en ubuntu.com. Esto no necesariamente significa que lo que dice ahí está mal. Simplemente no funciona en todos los casos y parece ser que el mío está dentro de esos casos. Si algún lector se decide por hacer lo mismo que yo, adelante. Simplemente a mí, lo siguiente no me funcionó:
  1. Respaldar datos importantes. En mi caso, tengo dos discos duros, lo que me hizo muy fácil que no perdiera información valiosa porque uso un disco duro para instalar el sistema operativo y el otro lo tengo reservado para archivos y demás. Este paso sí hay que hacerlo, resulte o no resulte el experimento de instalar dos Sistemas Operativos en la misma computadora.

  2. Preparar el disco duro donde se instalarán los sistemas operativos con una única partición.

  3. Instalar Windows XP Professional Service Pack 3. En mi caso, considero a Windows Vista como un patético intento de Microsoft de hacer un sistema operativo decente. No es posible que un sistema operativo consuma tal cantidad de recursos en una computadora cuando se supone que debe hacer lo contrario y dejar los recursos para las aplicaciones que soportará. Un sistema operativo es tu interfaz entre tu hardware y tus aplicaciones, no un monstruoso fenómeno con cara bonita que no sirve para otra cosa que llamar aplicaciones y consumir recursos a lo bestia.

  4. Una vez instalado Windows XP, defragmentar el disco duro y después reiniciar la computadora con el CD de Ubuntu en el CD ROM para que al arrancar, el sistema ejecute Ubuntu desde el CD.

  5. Una vez dentro de Ubuntu, iniciar el particionador Gpart para reducir el tamaño de la partición que actualmente ocupa Windows XP y hacer espacio para Ubuntu.

  6. Una vez redimensionada la partición de Windows XP, salir de Gpart e iniciar el instalador de Ubuntu.

  7. Al llegar al particionador que proporciona el instalador, elegir la opción de crear particiones de forma manual.

  8. En el espacio libre que quedó después de redimensionar la partición de Windows XP, crear dos particiones nuevas. Una para root y otra tipo Swap. No voy a explicar qué significa esto porque este proceso no recomiendo seguirlo ya que a mí no me funcionó. Este es solo el relato de lo que hice para quien desee documentarse y aprender de las experiencias de otros.

  9. Terminar la instalación de Ubuntu.
Automáticamente, el instalador de Ubuntu detecta al Windows XP y crea una ventana especial para arrancar ya sea Windows XP o Ubuntu. Sin embargo, terminada la instalación de Ubuntu y después de reiniciar la máquina al elegir que se ejecute Windows XP,resulta que el Windows ha sido dañado y no puede arrancar más. Eso sí, Ubuntu es feliz en su partición, pero como esto no era lo que estaba buscando, decidí intentar otra forma de instalar los dos sistemas operativos, ya que para mi sorpresa hay infinidad de procedimientos en todas parte en el internet. Muchos con pasos comunes, pero la gran mayoría diferentes unos de otros.

Los pasos descritos en esta entrada del blog, son los recomendados por la documentación oficial que se encuentra en el sitio de ubuntu.com acerca de cómo llevar a cabo una configuración de arranque doble (dos sistemas operativos diferentes en la misma PC).

En la siguiente entrada en este blog relataré mi experiencia con el intento número dos, cuál fue el resultado y qué fue lo que hice en esa ocasión.


martes, 16 de septiembre de 2008

¡Ataque de gusano!

El pasado sábado estaba chateando bien a gusto con un cuate por MSN Messenger cuando de repente en la plática me pregunta algo de una foto y me manda un enlace para bajarla. Lo interesante del asunto, es que el mensaje me apareció en español (la imagen de la derecha es un ejemplo de infección). Así que inocentemente descargué el archivo y me percaté de que era un archivo comprimido con extensión .zip

Después de bajar el archivo y descomprimirlo, me percaté de que traía un archivo con extensión .jpg.nombre.scr

La extensión .scr es usada por windows para los screen savers (salvapantallas) y usualmente se pueden usar para instalar virus, gusanos, troyanos, etc. Mi Norton Antivirus, ni tardo ni perezoso, identificó la amenaza y la neutralizó... o así parecía. Según esto, Norton recomendó reiniciar la PC para completar la eliminación del gusano. Así que reinicié la máquina.

Para mi sorpresa, al entrar nuevamente a Windows y reiniciar mis comunicaciones por MSN Messenger, varios de mis contactos me preguntaban si les había mandado algún archivo. Y obviamente eso me alarmó. Se cumplió lo que sospechaba: mi sistema se había infectado y el gusano se estaba tratando de replicar a los demás contactos. Revisé el estado de la PC y tenía todas las señales de infección: la opción de RUN en el menú Start había desaparecido, todo intento de abrir una ventana de MS DOS era inútil y cualquier invocación al editor del registro de windows regedit también estaba bloqueado.

Revisé con el Norton nuevamente el archivo .scr culpable que había descargado y para mi sorpresa Norton decía que no encontraba nada de malo con él. Y eso que mi Norton es el más reciente con las definiciones de antivirus actualizadas.

Obviamente para arreglar este problema, bastaba con regresar a un punto previo del System Restore antes de la infección y listo, pero dado que he tenido muchas ganas de instalar Linux, específicamente la distro de Ubuntu, aproveché para formatear todo y reinstalar Windows, pero en esta ocasión, haciendo que tanto Windows como Ubuntu, estén disponibles en mi PC para correr el que yo quiera.

Volviendo al gusano, me llamó la atención que el méndigo fuera multilingüe, detecta el idioma de la plática y se mete haciéndose pasar por la otra persona al mandar el mensaje de descarga, que obviamente no le aparece al infectado así que ni se entera. Y por último, el hecho de que Norton primero lo detectara y luego no. En fin, está bien hecho el maldito, jajajaja.

Así que próximamente, stay tuned! Les platicaré mi experiencia con Ubuntu y cómo instalarlo y tenerlo disponible junto con Windows XP. Nada de Vista por favor ni nada de esas porquerías.

Moraleja: siempre que reciban un aviso de descarga de archivo a media conversación de messenger, cancelen y pregunten a su interlocutor si les mandó algo. Si es así, que se los mande de nuevo y así se protegerán contra este tipo de gusanitos.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Anécdotas increíbles: Teclado escandaloso

¿Alguna vez alguien te ha dicho que es sumamente molesto el ruido que haces al escribir en un teclado de computadora?

Pues esta semana me sucedió. Estaba yo tranquilamente trabajando en mi computadora en la oficina, cuando de repente recibo un mensaje por el MSN messenger diciendo:

Doña Furibunda (los nombres han sido alterados para evitar que la persona real se muera de vergüenza):
"(Carita enojada)
Dale mas suave al teclado!"

Obviamente lo primero que me vino a la mente es que esta persona estaba bromeando. ¿Quién en su sano juicio en este mundo aunque esté loco le molestaría el ruido que hace una persona con sus dedos al usar un teclado de computadora?

Como pensé que era broma, pues respondí con un mensaje en broma.

"Nel. Quiero que se rompa para que me compren otro."

Y ¡tómala barbón! pasó lo que ni me imaginé que pasaría. Doña Furibunda, mi vecina de cubículo, que por desgracia la sentaron al otro lado de la mampara donde yo me siento en la oficina, dejó salir su impotencia reprimida:

Doña Furibunda:
"Claro, ya sabemos que los demás te importamos un bledo. Esto sólo se terminará cuando te cambien de lugar o nos cambien a nosotros".

Leyendo entre líneas, puedo alcanzar a vislumbrar un coraje contenido hacia mi persona. Una fuga de aire comprimido que hace mucho tiempo que permanece reprimido. Tanta soberbia y prepotencia me sorprendieron en un principio, pero después realmente decidí no darle importancia y mejor tratar de hacer ver a la doña su increíble error:

"OK.

Si tienes alguna queja de las cosas que hago como el ruido que hago al teclear puedes comentarlo con mi jefe en lugar de mandar mensajes con quejas que no ayudan a nada y solo crean situaciones tensas."

¿Saben qué respondió doña Furibunda? Nada. Su orgullo es más grande que su ego junto con su cerebro.

Dado que en el pasado ya tuve una discusión bastante airada con esta persona debido a su incapacidad de ver las prioridades de nuestro trabajo, donde el primer lugar lo ocupa el cliente y nunca nuestras herramientas de trabajo, pues tengo historial de que esta persona por alguna razón, pareciera considerarme una amenaza para su trabajo, con dejos de envidia y tintes de coraje. Yo me pregunto a la fecha qué rayos habré hecho desde el día uno para que me tomara tanto coraje, porque siempre la he tratado con respeto, aún cuando me saca de mis casillas con sus argumentos tan sosos y faltos de solidez intelectual.

Para tratar de que esta doña no vuelva a tener queja de mi inusual fuerza con la que aprieto las teclas del teclado (válgame la redundancia) ya que produce un sonido horroroso para los delicados oídos de la doña, cambié mi teclado a otro que tiene teclas más suaves. Ahora pienso que debo tener cuidado con mi respiración. No vaya a ser que el día de mañana, la doña salga con alguna otra queja tan estúpida como la del teclado escandaloso diciéndome que el ruido que hacen mis pulmones al inhalar aire es bastante molesto.

Esta anécdota es real, no inventé nada.

¿Y usted qué opina? ¿También tiene usted la desgracia de trabajar con integrantes de la misma manada que Doña Furibunda?

domingo, 4 de mayo de 2008

Arranca un nuevo proyecto: KarmaTienda

Desde hace aproximadamente dos meses, con el relanzamiento de Karmatrón se me ocurrió hacer un sitio que pudiera poner al alcance de karmafans que no radican en México el poder hacerse de los nuevos cómics de Karmatrón y Los Transformables.

La idea fue madurando poco a poco, pero traería varios retos el poder cristalizarla. Primero iba a necesitar un carrito de compras. Nunca había usado ninguno antes y mucho menos programado uno desde cero. Sé programar en PHP y sé usar la base de datos MySQL que serían las herramientas que formarían el corazón de este sitio, pero qué había detrás de los botones de compra y demás, era un misterio.

Hice una investigación y me dí cuenta de que ya hay muchas opciones ya creadas, pero yo no necesitaba algo muy complicado. Además alguna vez utilicé una serie de scripts en PHP para una plataforma de publicación de blogs y resultó que una serie de inconscientes spammers llenaron todo el sitio con su porquería de material. Y muchas de esas entradas era de índole apta sólo para adultos.

Esa mala experiencia me hizo dudar de usar nuevamente scripts hechos por alguien más. Tenía entonces dos opciones, hacer todo por mi cuenta desde cero, lo que me llevaría más tiempo, o bien arriesgarme y usar scripts ya hechos. Decidí irme por la primera opción. Analizando el funcionamiento de sitios como Amazon y la retroalimentación de un buen amigo, Mauricio Cosío de ¡Ka-Boom! Estudio, la compañía que edita Karmatrón y Los Transformables, le di forma a lo que tenemos listo y funcionando el día de hoy a lo largo de dos largos meses en mis tiempos libres.

Además de los scripts, tuve que buscar también la manera de implementar conexiones seguras, tuve que conseguir un certificado digital especialmente emitido para mi nuevo sitio, además de un par de dominios para darle su presentación formal.

Por último, abusando de la confianza que me han dado, una vez más recurrí a la gente de ¡Ka-Boom! Estudio para el diseño del logo, una de las cosas más importantes de cualquier organismo. El Estudio una vez más respondió de manera sorprendente, muy profesional, con una propuesta muy moderna, con un toque de estilo medio azteca-precolombino, combinado con la imagen de Karmatrón.

¿El resultado? Véanlo ustedes mismos:

Bienvenidos a KarmaTienda, la tienda en línea de Karmatrón y Los Transformables.